Cuando se tala un bosque se libera el carbono guardado en los árboles y el suelo, lo que suma gases de efecto invernadero y acelera el calentamiento global. Un planeta más cálido trae sequías e incendios más intensos, que a su vez dañan más bosques. Las ciudades que crecen reemplazan suelos y vegetación por superficies que acumulan calor (islas de calor urbanas), demandan agua y energía, y muchas veces avanzan sobre humedales que antes amortiguaban inundaciones. Las tres presiones se combinan: menos hábitat para la fauna, menos agua disponible y comunidades más expuestas a eventos extremos.
Observado son imágenes satelitales y mapas derivados de satélites, como la pérdida de bosque o la superficie construida. Reanálisis son reconstrucciones del clima que combinan observaciones con modelos (ERA5, MERRA-2). País son estadísticas oficiales nacionales (FAO / Banco Mundial). Este sitio no muestra proyecciones futuras ni cambios inventados: si un año no tiene datos, se muestra la imagen real más cercana y se indica cuál es.